El Georadar o radar de penetración terrestre, es una tecnología no invasiva que permite inspeccionar subsuelo (uso geológico, detección de utilidades y anomalías subterráneas) , pavimentos y estructuras.

El Georadar, en inspecciones geológicas, mide la profundidad de estratos, napa freática, roca madre, etc. En uso industrial, forense, arqueológico, etc., determina la posición vertical y horizontal de los diferentes objetivos.

La señal emitida por una antena de georadar es cónica. Al comenzar a detectar un objetivo, comienza a generarse la hipérbola cuyo vértice coincidirá con el punto de ubicación vertical y horizontal del mismo.

Es la imagen generada en la pantalla del controlador que muestra lo que va detectando la señal y cambia a medida que se avanza en la inspección.

El que garantiza la eficacia de los resultados y por consiguiente la rápida amortización de la inversión realizada.

Va a depender del requerimiento para el cual será utilizado.

Como sucede con diversas tecnologías, los costos dependerán del tipo de georadar que se requiera. Los hay de alto nivel profesional que son los utilizados por ejemplo por las universidades e instituciones dedicadas a la investigación geológica y los hay para uso netamente amateur que resultan más económicos pero muy poco eficaces.

Va a depender del requerimiento para el cual será utilizado. Lo mejor es asesorarse con un experto.

Es un método de análisis de materiales no invasivo basado en la transmisión de ondas electromagnéticas de banda ultraancha a través de materiales, en el rango de 10 MHz a 2,6 GHz. Al llegar al límite entre dos materiales con diferentes propiedades eléctricas, se refleja parte de la onda electromagnética. La señal reflejada se registra en la fuente de la onda EM y se muestra al operador y la frecuencia registrada para su posterior análisis.